{"id":647,"date":"2015-12-01T10:40:07","date_gmt":"2015-12-01T15:40:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.bairesac.com\/blog\/?p=647"},"modified":"2015-12-01T10:43:07","modified_gmt":"2015-12-01T15:43:07","slug":"las-bacterias-de-tu-intestino-te-indican-cuando-debes-parar-de-comer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.bairesac.com\/blog\/archivo\/647","title":{"rendered":"Las bacterias de tu intestino te indican cuando debes parar de comer"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Env\u00edan se\u00f1ales qu\u00edmicas de saciedad al cerebro, revela un estudio realizado por cient\u00edficos franceses<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cient\u00edficos franceses han descubierto que las bacterias del intestino \u201cnos mandan\u201d a comer o a parar de comer, liberando se\u00f1ales qu\u00edmicas que controlan nuestro apetito. Estas se\u00f1ales son similares a las que produce el cerebro cuando nos alimentamos y estamos llenos. El hallazgo fue realizado en laboratorio, en un ensayo con roedores.<!--more--><\/p>\n<div id=\"para_1\">\n<div>\n<div style=\"text-align: justify;\">Veinte minutos despu\u00e9s de una comida, las bacterias presentes en el intestino de los animales producen prote\u00ednas que suprimen su ingesta de alimentos, ha revelado un estudio publicado por la revista\u00a0<em>Cell Metabolism.<\/em>&nbsp;<\/p>\n<p>Esto es lo que ha demostrado un estudio en el que se inyect\u00f3 dichas prote\u00ednas a ratones y ratas. Se constat\u00f3 as\u00ed que\u00a0influyen en la liberaci\u00f3n de se\u00f1ales intestino-cerebro (act\u00faan sobre la se\u00f1al de apetito del cerebro, reduci\u00e9ndola); y que\u00a0activan las neuronas o c\u00e9lulas cerebrales que regulan el apetito.\u00a0Esto\u00a0sugiere que las bacterias intestinales pueden ayudar a controlar cu\u00e1ndo y cu\u00e1nto comemos.<br \/>\nLa nueva evidencia coexiste con modelos actuales sobre el control del apetito, que se\u00f1alan que algunas hormonas del intestino env\u00edan se\u00f1ales a los circuitos del cerebro cuando tenemos hambre o cuando acabamos de comer.<br \/>\nAhora, se ha descubierto por vez primera que las bacterias tambi\u00e9n env\u00edan esas se\u00f1ales. La demostraci\u00f3n se hizo con las prote\u00ednas que libera la bacteria\u00a0<em>E. coli<\/em> despu\u00e9s de haber sido saciada.<\/p>\n<p>\u00abEn la actualidad hay muchos estudios dedicados a analizar la composici\u00f3n de la microbiota en diferentes condiciones patol\u00f3gicas, pero ninguno explora los mecanismos que subyacen a estas asociaciones\u00bb,\u00a0explica el autor principal del estudio, Sergue\u00ef Fetissov, de la Universidad de Rouen y del INSERM, en Francia.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\u00abNuestra investigaci\u00f3n muestra que las prote\u00ednas bacterianas de la\u00a0<em>E. coli <\/em>pueden participar en las mismas v\u00edas moleculares que son utilizadas por el cuerpo para indicar la saciedad. Ahora tenemos que averiguar c\u00f3mo un microbioma intestinal alterado puede afectar a este aspecto de la fisiolog\u00eda\u00bb.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<figure id=\"attachment_648\" aria-describedby=\"caption-attachment-648\" style=\"width: 300px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.bairesac.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/8571266-13501781.jpg\" target=\"_blank\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" data-attachment-id=\"648\" data-permalink=\"https:\/\/www.bairesac.com\/blog\/archivo\/647\/8571266-13501781\" data-orig-file=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.bairesac.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2015\/12\/8571266-13501781.jpg?fit=1536%2C1536&amp;ssl=1\" data-orig-size=\"1536,1536\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;}\" data-image-title=\"Bacterias\" data-image-description=\"&lt;p&gt;En verde, neuronas de la am\u00edgdala central de las ratas activadas por las prote\u00ednas de la E. coli. Imagen: J. Breton, N. Lucas &#038; D. Schapman. Fuente: Cell Press.&lt;\/p&gt;\n\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;En verde, neuronas de la am\u00edgdala central de las ratas activadas por las prote\u00ednas de la E. coli. Imagen: J. Breton, N. Lucas &#038; D. Schapman. 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Imagen: J. Breton, N. Lucas &amp; D. Schapman. Fuente: Cell Press.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Aviso qu\u00edmico <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando comemos, las bacterias de nuestro intestino reciben una gran afluencia de nutrientes. Como\u00a0respuesta, estos microbios descomponen y reemplazan los elementos que se pierden con la elaboraci\u00f3n de las heces.<br \/>\nEl estudio plantea una teor\u00eda interesante: dado que las bacterias intestinal<strong>e<\/strong>s dependen de nosotros para subsistir, a las poblaciones les conviene mantenerse estables.\u00a0Tendr\u00eda sentido, entonces, que las bacterias tuvieran una manera de comunicarse con el hu\u00e9sped cuando est\u00e1n o no est\u00e1n llenas, para provocar que este ingiera nutrientes de nuevo o que no coma m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Perfilando las prote\u00ednas que mandan<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Inicialmente, en laboratorio, Fetissov y sus colaboradores hab\u00edan encontrado que, despu\u00e9s de 20 minutos de consumir nutrientes, la bacteria intestinal\u00a0<em>E. coli <\/em>produce unos tipos de prote\u00ednas que son diferentes a las que produce antes de alimentarse.<br \/>\nEse periodo de tiempo (20 minutos)\u00a0coincide con la cantidad de tiempo que le lleva a una persona empezar a sentirse llena o saciada despu\u00e9s de una comida.\u00a0Emocionado por este descubrimiento,\u00a0Fetissov\u00a0comenz\u00f3 a perfilar las prote\u00ednas bacterianas producidas por la\u00a0<em>E. coli <\/em>antes y despu\u00e9s de la alimentaci\u00f3n.<br \/>\nPosteriormente, \u00e9l y su equipo comprobaron que inyectar peque\u00f1as dosis de las prote\u00ednas bacterianas producidas por dicha bacteria despu\u00e9s de comer reduc\u00eda la ingesta de alimentos en ratas y ratones hambrientos.<br \/>\nUn an\u00e1lisis m\u00e1s detallado revel\u00f3 por qu\u00e9 suced\u00eda esto a los roedores:\u00a0 las prote\u00ednas bacterianas inyectadas estimulaban en ellos la liberaci\u00f3n del\u00a0p\u00e9ptido YY, una hormona asociada con la saciedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>M\u00e1s v\u00ednculos<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los investigadores desarrollaron a continuaci\u00f3n un ensayo para detectar la presencia de una de las prote\u00ednas bacterianas que \u00abllenan\u00bb, llamada CLpB, en la sangre del animal.<br \/>\nAunque, en ratones y ratas, no hab\u00edan variado los niveles en sangre de esta prote\u00edna a los 20 minutos de haber consumido alimentos, s\u00ed se descubri\u00f3 una correlaci\u00f3n con la producci\u00f3n de la ClpB en el intestino, lo que sugiere que habr\u00eda un v\u00ednculo entre la composici\u00f3n bacteriana intestinal y el control del apetito del hu\u00e9sped. Los investigadores tambi\u00e9n encontraron que la ClpB incrementada activaba las neuronas que reducen el hambre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAhora pensamos que las bacterias participan fisiol\u00f3gicamente en la regulaci\u00f3n del apetito inmediatamente despu\u00e9s de la provisi\u00f3n de nutrientes, mediante la multiplicaci\u00f3n y la estimulaci\u00f3n de la liberaci\u00f3n de hormonas de la saciedad en el intestino\u00bb, afirma Fetisov.\u00a0\u00abAdem\u00e1s, creemos que la microbiota intestinal produce prote\u00ednas que pueden estar presentes en la sangre a largo plazo y modular las v\u00edas en el cerebro\u00bb (vinculadas con el apetito), concluye el cient\u00edfico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>Referencia bibliogr\u00e1fica:<\/strong> <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jonathan Breton, Naouel Tennoune, Nicolas Lucas, Marie Francois, Romain Legrand, Justine Jacquemot, Alexis Goichon, Charl\u00e8ne Gu\u00e9rin, Johann Peltier, Martine Pestel-Caron, Philippe Chan, David Vaudry, Jean-Claude do Rego, Fabienne Li\u00e9nard, Luc P\u00e9nicaud, Xavier Fioramonti, Ivor S. Ebenezer, Tomas H\u00f6kfelt, Pierre D\u00e9chelotte, Sergue\u00ef O. Fetissov. G<a href=\"http:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S1550413115005665\" target=\"_blank\">ut Commensal E. coli Proteins Activate Host Satiety Pathways following Nutrient-Induced Bacterial Growth<\/a>.\u00a0<em>Cell Metabolism<\/em> (2015). DOI: 10.1016\/j.cmet.2015.10.017.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fuente : Tendencia21<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Env\u00edan se\u00f1ales qu\u00edmicas de saciedad al cerebro, revela un estudio realizado por cient\u00edficos franceses Cient\u00edficos franceses han descubierto que las bacterias del intestino \u201cnos mandan\u201d a comer o a parar de comer, liberando se\u00f1ales qu\u00edmicas que controlan nuestro apetito. Estas se\u00f1ales son similares a las que produce el cerebro cuando nos alimentamos y estamos llenos. 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